DILATACIONES EN LAS OREJAS (PARTE 1)

Lejos de lo que la mayor parte de la gente pueda pensar, las dilataciones en general, y las de las orejas en particular, hace miles de años que forman parte de las muchas prácticas relacionadas con la modificación corporal que ha venido realizando el ser humano a lo largo de su historia. Y las razones son diversas; no obstante, a día de hoy en el mundo occidental se deben en la gran mayoría de casos a razones estéticas. Veremos en este artículo y en uno más que publicaremos próximamente qué son las dilataciones en las orejas, sus orígenes y los tipos que existen actualmente.

La dilatación de alguna parte del cuerpo (generalmente orejas, labios o nariz) es una práctica que cuenta con más de 3000 años de antigüedad. La primera noticia que tenemos de una dilatación nos lleva a uno de los personajes históricos más famosos de todos los tiempos: el faraón egipcio Tutankamón, que murió en el año 1327 a. C. Las dilataciones que se le habían practicado se le realizaron en las orejas y se representaron con todo lujo de detalle en la figura del sarcófago con el que se le dio sepultura. Sin embargo, este no es el único ejemplo de la civilización egipcia, pues se han hallado multitud de momias con diversas dilataciones en diferentes tumbas, lo que nos indica que este tipo de prácticas eran, como poco, comunes en las personas que pertenecían a una clase social alta, que son los que podían costearse la momificación en aquella época.

Otro de los ejemplos más conocidos de dilataciones, esta vez en el mundo asiático, son los budas, que se suelen representar con enormes orejas a las que se les ha practicado grandes dilataciones. También en América encontramos este tipo de modificación corporal, tanto en las orejas, como en la nariz y en los labios. Las civilizaciones maya, azteca e inca dan fe de ello. Y áfrica no se queda atrás: son muchas las tribus que, tanto antiguamente como en la actualidad, ejercen estas prácticas. Por último, cabe señalar que tanto los antiguos persas como en la India se llevaron a cabo también dilataciones de muy diversos tipos, algunos incluso han llegado hasta nuestros días.

Sin embargo, en Occidente el asunto es bien distinto. No se tienen registros de ningún tipo en los que se haga referencia a dilataciones hasta que esta práctica se hizo un hueco en el mundo de la modificación corporal, ya en el siglo xx. Y siempre, o casi siempre, se han llevado a cabo por razones estéticas, en función de la moda imperante.