LOS SECRETOS DE LA HENNA

En los años 60, el movimiento hippie incorporó a la sociedad occidental muchas de las señas de identidad del mundo oriental. Pensemos, por ejemplo, en las faldas largas llenas de colores de la India, en los bolsos exóticos, en algunos instrumentos musicales… y en la henna. Muchos fueron los que volvían de tierras lejanas a sus hogares de Norteamérica o Europa con todo este surtido de cosas nuevas y extravagantes, y muchas de ellas lo hicieron para quedarse, al menos siempre que la fiebre de la moda hippie vuelve a estar en boca de todos.

El mehndi, como se conoce a la práctica de decorar la piel con henna, tiene su origen en los países de Oriente Medio y en la India, y desde su incursión en Occidente, allá por los 60, como hemos dicho, ha tenido una serie de vaivenes que han seguido los dictados de la moda, como, por ejemplo, en la década de los 90, cuando su auge fue fulgurante. No obstante, no es hasta hace pocos años que la henna forma parte de una manera más sólida del mundo del arte corporal, concretamente el de los tatuajes temporales. Así, son muchos los famosos que adornan sus cuerpos con este tipo de arte y cada vez más gente se apunta a la tendencia.

La henna es un producto que se elabora a partir de las hojas de la arjeña, una pequeña planta originaria de Oriente. No se sabe exactamente cuándo se inició la práctica de decorar el cuerpo con este producto, pero se tienen noticias de que los egipcios ya la empleaban como planta medicinal, para pintar el cuerpo y para teñir las uñas.

Más actualmente, la henna forma parte de la cultura de muchos pueblos, en los que se emplea generalmente para decorar manos y pies en celebraciones, como bodas, nacimientos, festivales diversos o compromisos. Y existe toda una caterva de elementos que se imprimen en la piel, cada uno con su significado. Así pues, el loto hace referencia a la sensualidad, la belleza y la pureza; el pavo real significa belleza; las flores, felicidad; los pájaros hacen referencia a la libertad; las mariposas al cambio, la transformación… y así un sinfín de motivos más. Esto quiere decir que hay que tener muy en cuenta qué vamos a plasmar en nuestra piel con los tatuajes de henna, pues no todos los motivos tienen el mismo mensaje.

Con todo, hoy en día los tatuajes temporales que se pueden realizar con henna no solo son los tradicionales (los que acabamos de citar), sino que se pueden llevar a cabo de todo tipo, más acorde con los tiempos modernos. Los tatuajes de henna son efímeros (en apenas dos semanas desaparecen), así que puedes ser todo lo arriesgado que desees…

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