MANOS Y PIES, UNA BUENA BASE PARA TATUAR

No son nada nuevo; de hecho, sobre todo en el caso de las manos, estas partes del cuerpo han sido de las más escogidas por muchas civilizaciones para plasmar su arte corporal (pensemos, por ejemplo, en los diseños de henna del mundo árabe o la civilización india). No obstante, en Occidente, el tatuaje se ha relacionado a lo largo de su historia con la delincuencia, por lo que ha vivido apartado a los ojos del público, y las manos y los pies han quedado como lienzos en blanco durante mucho tiempo.

Una de las secuelas de esta relación en nuestra sociedad ha sido sin duda el veto a las personas con tatuajes “visibles” en algunos puestos de trabajo, algo que hay que lamentar profundamente. Sin embargo, adelantados como estamos en este nuestro siglo xxi, y, por suerte para la libertad de expresión, ya no es nada raro ver gente con manos y pies tatuados trabajando en muchas empresas. Parece ser que el veto es agua pasada (nos queda todavía el tema de los tattoos en el rostro, otra batalla que nos queda pendiente).

Ahora que ya hemos superado esta fase, toca hablar de los tipos de tatuajes más adecuados para estas sensibles y a la vez difíciles partes del cuerpo cuando hablamos de tatuarnos. Porque lo que debemos tener muy claro antes de decidirnos por decorarlos es que 1) duele y mucho; y 2) se borran mucho más rápido que en otras zonas corporales.

Vamos a centrarnos ahora en las manos, y sobre todo en los dedos. En esta parte, por cuestiones de espacio, los tattoos que se suelen realizar son los de estilo minimalista, amén de los ultramanidos de letras que forman palabras. Así pues, se trata de piezas muy pequeñas, como diamantes, corazones, coronas, notas musicales y un largo etcétera. Hay que tener claro que el nivel de detalle en este tipo de tattoos es mínimo, es decir, se trata de motivos elaborados con tan solo línea y en los que no es recomendable emplear color, pues se borrará demasiado deprisa, debido a que se trata de pigmentos menos resistentes que el negro y a que los dedos están continuamente expuestos a la fricción, por lo que la piel se regenera mucho más velozmente que en otras zonas del cuerpo, y por lo tanto la vida útil del tatuaje es menor. En cuanto al dorso de la mano, tendremos estos problemas que acabamos de mencionar pero en un grado mucho menor. Aquí pueden tatuarse piezas más elaboradas, con color y con muchísimo más nivel de detalle.

En cuanto a los pies, lo primero que hay que decir es que se trata de una de las zonas más sensibles del cuerpo, por lo que en este caso el dolor es un asunto que habrá que considerar si eres una persona con una especial sensibilidad. Esto se debe a que es una zona en la que por lo general hay muy poco músculo. Además, hay que pensar bien en qué parte de los pies se realizará el tatuaje, pues, por ejemplo, en los laterales, al estar en continuo roce con el calzado, el tattoo tendrá una vida mínima. Los motivos, sobre todo en el empeine, pueden ser elaborados, en color o tinta negra y con un buen nivel  de detalle.