MIL Y UNA JOYAS PARA TUS PIERCINGS EN LAS OREJAS

No lo dudes, si quieres estar a la última y verte como una celebritie estas Navidades, opta por decorar tus orejas (una o las dos) con una o varias de las joyas que están arrasando esta temporada. Son la tendencia del momento y completarán tu look navideño con grandes dosis de brillo, dorados y plateados, que casarán a la perfección con tus outfits de Nochebuena o Fin de Año.

Y es que llevar varias joyas en las orejas, combinadas con estilo, es lo más chic del momento. Y las puedes encontrar en un sinfín de acabados. Por ejemplo, prueba con los nuevos tonos de oro, como el oro rosa o el cobre, con perlas o con pequeños brillantes, de formas naturales o más geométricas o diseños delicados y ultraelegantes. Los hay para todos los gustos, bolsillos y estilos. Eso sí, siempre conseguirás un toque transgresor y atrevido si optas por este tipo de joyas.

También tienes muchas opciones en cuanto al lugar de la oreja en el que hacerte las perforaciones: antitrago, trago, lóbulo, hélix, rook, daith… son algunas de las variedades que podrás consultar en tu estudio de piercings de confianza para que te aconsejen tanto en cuanto a las opciones para luego combinar las diferentes joyas, como en cuestiones más técnicas, como las referentes al dolor, a la cicatrización o al tipo de joya que admite cada piercing. Por ejemplo, el piercing industrial es de los más solicitados, pero también de los más dolorosos, pues estamos hablando de una doble perforación en una zona tan sensible como es el cartílago.

También deberás tener en cuenta que, aunque decidas perforarte la oreja tantas veces como por ejemplo lo ha hecho Miley Cirus (en total seis en una), según la morfología de tu oreja, podrás levarlo a cabo o no. De la misma forma, cada parte de la anatomía de la oreja admite un tipo de joya u otro, en función de la medida de la joya. Y siempre ten en cuenta que antes de poder emplear la joya de tus sueños, deberás pasar por la inevitable cicatrización de la perforación, que puede implicar unas cuantas semanas (por lo general de seis a ocho). Así que te recomendamos que te armes de paciencia, te dirijas a un estudio de piercings de confianza y realices todas las preguntas necesarias para lograr un trabajo con las garantías adecuadas.

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