TATUAJES CON FINES MÉDICOS

En un artículo anterior, hablamos del tatuaje cosmético o micropigmentación como forma de lograr unos resultados estéticos concretos y permanentes: línea del labio, cejas o raya de los ojos, así como colorete. En el texto que sigue nos centraremos en el tatuaje médico, aquel que se ha empleado a lo largo de la historia para paliar algunas consecuencias indeseadas de la intervención médica, algunos tipos de enfermedad cutánea u otros intereses de diversos tipos. Veamos algunos ejemplos a continuación, todos ellos de gran interés.

Aunque no hay datos concretos que corroboren esta teoría, según un artículo escrito por un médico que ejerció hacia finales del siglo XVIII llamado Daniel Fouquet, en el Antiguo Egipto se practicaba el tatuaje médico. En el texto se explica que las momias que fueron halladas en los diversos enclaves arqueológicos distribuidos por todo el país, sobre todo en Deir el-Bahari, tenían una serie de marcas tatuadas en la piel (tanto tatuajes como escarificaciones), sobre las que se especulaba que podrían haber tenido un fin terapéutico o médico. Fouquet así las describe: “El examen de estas cicatrices, algunas blancas y otras azules, no deja ninguna duda de que no son, en esencia, ornamentos, sino un tratamiento establecido para una afección de la pelvis, muy probablemente peritonitis pélvica crónica”. De ello se desprende que las marcas serían una prueba de las prácticas quirúrgicas que se realizaban en esta civilización.

Durante la segunda guerra mundial, los miembros del cuerpo de combate de élite de las SS, las Waffen-SS, se tatuaban el grupo sanguíneo al que pertenecían con el fin de identificarlo en caso de que el soldado resultase herido y se viese impedido a comunicárselo al equipo médico. Tiempo después, cuando la guerra terminó, fue una manera fehaciente de poder identificar a los sujetos que pertenecían a esta “asociación criminal”, tal como se reflejó en las actas del juicio de Núremberg, por su participación en crímenes de guerra y toda una serie de atrocidades. Con ello se los pudo llevar a juicio y condenarlos. No obstante, durante el procedimiento judicial, muchos de estos combatientes se dispararon en el brazo en el punto donde llevaban el tatuaje para eludir su responsabilidad en el genocidio que llevaron a cabo los nazis.

En la actualidad, los tatuajes médicos se emplean sobre todo para paliar las consecuencias de algunas enfermedades o los tratamientos de estas. Por ejemplo, en el caso de cáncer de mama, cuando esta se ha extirpado junto con el pezón, se puede reconstruir este mediante el tatuaje. El vitíligo, una enfermedad de la piel en la que partes de esta están faltas de melanina (el pigmento que se encuentra en los seres humanos en la piel, el cabello y en el epitelio, entre otros), por lo que presentan zonas sin pigmentar, el tatuaje puede ser una solución.  

 

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