Tatuajes hidratación y cuidados

Tras la realización de un tatuaje, la piel debe someterse a unos cuidados específicos que aseguren la buena cicatrización, facilitando así que la tinta quede bien “atrapada” en el interior de la dermis. Un tatuaje no deja de ser una herida, por lo que es esencial que le demos la importancia debida otorgándole las atenciones necesarias.

Por lo general, aunque existen diferentes procesos de cura en función del tatuador, durante las primeras 24 horas, el tatuaje deberá permanecer tapado. Es recomendable para el vendaje el uso de algún material antiadherente, con el objetivo de mantener la piel bien cubierta y protegida de bacterias y del polvo. Pero aún así se deberá limpiar y lavar por lo menos dos veces al día.

Transcurridas 24 horas tras y una vez se ha retirado el vendaje es muy importante limpiar bien la zona nuevamente, con agua y jabón de pH neutro, para eliminar todo resto que pueda contener. Hay que secar bien la piel y aplicar una crema que sea lo más natural posible. Varias son las marcas que hay en el mercado por lo que tu tatuador te recomendará aquella que mejor se adapte a ti y a tu tatuaje. Es recomendable que sea una crema cicatrizante, a poder ser que sea específica para pieles sensibles y que aísle de sustancias irritantes, hipoalergénica y sin perfume.

Es importante también que dejes el tatuaje al aire, no se aconseja llevarlo tapado o vendarlo tras las primeras 24 horas. Al tratarse de una herida abierta es importante dejar que el aire corra, evitando infecciones debidas a microbios que aparecen en heridas con poca oxigenación. Mantenlo alejado del agua de mar o de la piscina, si no podría infectarse.