TATUAJES PRISIONEROS

A lo largo de la historia, uno de los contextos más tradicionales para el arte del tatuaje ha sido las cárceles. Y esto se produce hoy en día de manera profusa sobre todo en las prisiones estadounidenses y rusas.

Por lo general, el arte del tatuaje en las prisiones se lleva a cabo con una finalidad muy concreta: identificar la pertenencia a una pandilla, comunicar mensajes o emplear el tatuaje con un significado oculto sobre origen o a los sucesos criminales efectuados por los reclusos.

En cuanto a Estados Unidos, está prohibido tatuar en sus cárceles, por lo que los reclusos se las deben apañar con lo que pueden conseguir dentro de las prisiones para poder llevar a cabo sus tatuajes. En este sentido, la imaginación de estos artistas no tiene límites. Desde lápices con portaminas, grapas y clips para improvisar agujas, hasta transistores de radio para las fuentes de alimentación, todo vale para construir un artefacto con el que tatuar. En cuanto a la tinta, aquí también se emplea lo que tienen a mano: plástico fundido, la tinta de los bolígrafos, espuma de poliestireno fundida, cenizas mezcladas con champú y un largo etcétera.

Para poder pagar sus tatuajes, los reclusos recurren también a sus pertenencias, pues el dinero no circula en las cárceles, por supuesto. Así pues, se suelen pagar con todo tipo de alimentos y bebidas, llamadas de teléfono, sellos y favores… de cualquier tipo.

El significado de los tatuajes carcelarios

Veamos ahora algunos de los tatuajes más comunes en las cárceles de Estados Unidos y otras partes del mundo, y su significado:

  • lágrima: indica que el prisionero ha matado a alguien.
  • tres puntos en forma de triángulo: mi vida loca.
  • reloj sin aguja: la lentitud del paso del tiempo dentro de la prisión
  • tela de araña: sentimiento de estar atrapado en la cárcel.
  • número 13: la mala suerte que ha llevado al recluso hasta prisión.
  • un punto en cada mano entre el pulgar y el índice: ir a prisión y cumplimiento de condena.
  • un punto debajo del ojo: punto de la cárcel, es decir, indica que la persona ha cumplido condena.