tatuaje japonés

El arte nipón en la tinta: tatuaje japonés

Desde que la humanidad comenzó a utilizar la razón y a crear patrones culturales tanto de conducta como de apariencia, los tatuajes formaron parte de este proceso formativo de la sociedad. Históricamente, la comunidad asiática es la más antigua del mundo, por ende, la forma de expresión artística y cultural viene formándose desde años ancestrales, convirtiéndola en una de las representaciones más fáciles de reconocer.

Se afirma que este estilo de tatuaje –el tatuaje japonés– remonta del paleolítico, su nombre dentro del argot nipón es Irezumi, haciendo referencia a los instrumentos y técnicas utilizados en el arte japonés. Nacen con la intención de ser meramente decorativos, brindándole fuerza espiritual y protección a quien lo lleva, además de explicar la estratificación social de las personas, mientras más influyente sea la persona quien lleve el tatuaje mayor protección tendrá su tatuaje.

Se hace necesario mencionar que, en el periodo Kofun, el significado de los tatuajes da un giro sorprendente: se tatúan aquellos que han cometido crímenes como una nueva forma de castigo, convirtiendo ahora el tatuaje en un recordatorio del hecho cometido. La historia del arte japonés tuvo altos y bajos, sobresaliendo una época en especial: el periodo Edo, en este momento el arte en la piel japonés era considerado respetado por los asiáticos, pero después que los samuráis dejan de existir gracias a la unificación de los gobiernos, comienza una nueva forma de crimen organizado y la más famosa de todas: la mafia Yakuza, el estilo japonés en este punto fue asociado directamente con la mafia, esto termina al llegar el siglo XXI, en el cual ya son asociados a un arte ancestral que muestra los cambios artísticos de la cultura niponés.

¡Quiero un tatuaje japonés tradicional!

En esta corriente de tatuajes se enfocan en resaltar algunas figuras representativas del inmemorial pueblo japonés, mostrando trazos continuos y un delineado en color negro, relleno de colores vivos y artes airosos, estas son algunas de las características que hacen reconocible al tatuaje japonés. Uno de los dibujos o figuras básicas comunes dentro del estilo son: Las Geishas¸ son la representación del estereotipo de la mujer bella japonesa, tez blanca casi de papel, labios rojos carmesí, cejas finas o inexistentes, trajes de seda con estampados coloridos hacen a este dibujo uno de los favoritos para los hombres, Máscaras Hannya, representan a las mujeres que por celos y odio se convertían en monstruos –gracioso, ¿no?– el favorito, Dragones, representan la buena suerte, protección y el respeto de los nipones, Pez Koi, un arte sencillo de un pez que recuerda la superación, esfuerzo, lucha y valentía.

Los tatuajes hacen viajar a quienes lo poseen, recordando una época donde los tatuajes eran más que una simple estampilla en la piel. resalta sin rebuscar mucho.