ESCARIFICACIÓN (II)

En un artículo anterior hablamos sobre la historia de este tipo de modificación corporal y las razones que han llevado a muchas tribus repartidas por todo el mundo a lo largo de la existencia del ser humano para practicarla. En esta segunda parte, abordaremos dos de los métodos más empleados en la escarificación que podemos encontrar hoy en día: la quemadura y el corte.

  1. Quemar la piel

Este tipo de escarificación se asemeja mucho al que se emplea para marcar al ganado. Se trata de un metal al que se le da cierta forma y, una vez calentado adecuadamente, se aplica sobre la piel. En un primer momento se empleó este método de marcaje para los esclavos en aquellos países que traficaban con ellos, como Estados Unidos o Brasil: cada patrón tenía su marca, por lo que era útil para saber a quién pertenecía el esclavo en caso de fuga o de pleito. También se empleó como método de castigo a los delincuentes en diferentes partes del mundo. Hoy en día es uno de los métodos menos empleados, pues tiene diversas características que no lo hacen muy adecuado: por un lado, los dibujos que quedan en la piel no suelen ser muy precisos y las heridas tardan mucho en curarse. Por el otro, no puede aplicarse correctamente en las zonas del cuerpo donde hay curvas prominentes. Sin embargo, dentro de la abrasión, existe un método que sí produce buenos resultados y que se usa profusamente: consiste en un metal de pequeñas dimensiones que se usa para, paso a paso, ir conformando un diseño.

  1. Cortes en la piel

Este es uno de los métodos de escarificación más utilizados en la actualidad. Para ello se emplean herramientas como los bisturíes, las navajas, trozos de cristal, piedras afiladas o incluso cáscaras de coco, aunque el más usado es el escalpelo (un instrumento que tiene la forma de un pequeño cuchillo, con una hoja muy fina, que se utiliza en medicina). Se realizan por lo general cortes finos, en los que en ocasiones se introduce tinta u otro tipo de sustancia, aunque lo general es dejar que la piel cicatrice y se descubra el diseño de manera natural sin intervención. Sin embargo, es también común el uso de ciertas sustancias que favorecen la producción de queloide (“Cicatriz patológica producida por el aumento excesivo de tejido conjuntivo”, DRAE), como, por ejemplo, algunos tipos de vinagre, el jugo de determinadas plantas, yodo, tierra de distintos colores, ceniza, etc. Una de las prácticas más socorridas en la curación de la escarificación por corte es la eliminación de piel en la cicatriz, consistente en unos cortes que siguen los contornos de las cicatrices, lo que las define mucho más.